LA TERCERA GUERRA MUNDIAL

El conflicto en Siria no tiene que ver con las reservas de petróleo y gas sino con la geopolítica. Siria no es un productor significativo ni de gas ni de petróleo. Pero su posición geográfica la sitúa en el corazón de la geopolítica del gas. Los actores de este juego apuestan a la supremacía del control del que se entiende como un recurso energético fundamental del siglo XXI: el gas. Rusia entendió las lecciones del quebranto cuando se derrumbó su estructura socialista. La insuficiente provisión de petróleo y combustibles hizo inviables sus costos industriales. Dispuesta a controlar ese recurso fundamental, Rusia trabaja desde 1995 para consolidar su hegemonía gasífera.

En gran parte Europa depende del gas ruso. Pero a las colosales reservas de gas y petróleo que posee Rusia, su principal empresa energética, Gazprom, lleva adelante una audaz campaña para llevar gas a Europa mediante dos proyectos gigantescos: North Stream y South Stream. El primero le permite establecer una nueva plataforma y alianza política con Alemania mediante la distribución de gas en el norte europeo y como principal destino su antigua enemiga en la II Guerra Mundial. El proyecto North Stream conecta directamente a Rusia con Alemania a través del Mar Báltico, hasta Weinberg y Sassnitz, sin pasar por Bielorrusia. El proyecto South Stream comienza en Rusia, atraviesa el Mar Negro hasta Bulgaria y se divide pasando por Grecia y el sur de Italia, por un lado, y por Hungría y Austria, por el otro lado.
Gazprom creó una instalación común de almacenamiento con Serbia para proporcionar gas a Bosnia-Herzegovina y a la propia Serbia. También se han realizado estudios de factibilidad sobre métodos de almacenamiento similares en la República Checa, Rumania, Bélgica, gran Bretaña, Eslovaquia, Turquía, Grecia et incluso en Francia. Gazprom fortalece así la posición de Moscú, proveedor del 41% del gas que se consume en Europa. Esto representa un cambio sustancial en las relaciones entre el este y el oeste a corto, mediano y largo plazo. Presagia además un declive de la influencia estadounidense, representada por los escudos antimisiles, y se avizora el establecimiento de una nueva organización internacional cuyo pilar fundamental será el gas. Para terminar, todo esto explica la intensificación de la lucha por el gas, desde la costa oriental del Mediterráneo hasta el Medio Oriente.
El proyecto que se opone para contrarrestar la influencia rusa se llama Nabucco. El proyecto Nabucco parte de Asia Central y de los alrededores del Mar Negro, pasa por Turquía –donde se sitúa la infraestructura de almacenamiento–, y recorre Bulgaria, atraviesa Rumania, Hungría y llega hasta Austria, desde donde se dirige hacia la República Checa, Croacia, Eslovenia e Italia. Originalmente debía pasar por Grecia, idea que se abandonó debido a la presión de Turquía.
Se suponía que Nabucco debía ser el competidor de los proyectos rusos. Nabucco estaba previsto para el 2014, pero diversos problemas técnicos provocaron su posposición hasta 2017. A partir de esa suspensión, el proyecto ruso comenzó a ganar la batalla por el gas, pero cada parte trata siempre de extender su propio proyecto hacia nuevas zonas. Lo anterior tiene que ver por una parte con el gas iraní, que Estados Unidos pretendía incorporar al proyecto Nabucco conectándolo al punto de almacenamiento de Erzurum, en Turquía. Y también tiene que ver con el gas proveniente del Mediterráneo oriental, o sea Siria, Líbano e Israel.
Pero en julio de 2011, Irán firmó varios acuerdos para el transporte de su gas a través de Irak y de Siria. Por consiguiente, Siria se convierte así en el principal centro de almacenamiento y producción, vinculado además con las reservas del Líbano. Se abre así un espacio geográfico, estratégico y energético completamente nuevo que abarca Irán, Irak, Siria y el Líbano. Los obstáculos que ese nuevo proyecto viene enfrentando desde hace más de un año dan una idea del grado de intensidad de la lucha que se está desarrollando por el control de Siria y del Líbano. Y al mismo tiempo aclaran el papel que ha venido desempeñando Francia, país que considera el Mediterráneo oriental como su propia zona de influencia histórica, destinada por lo tanto a satisfacer los intereses franceses, y donde Francia necesita recuperar el terreno perdido desde la Segunda Guerra Mundial. En otras palabras, Francia pretende desempeñar un papel en el mundo del gas donde, después de adquirir en Libia una especie de «seguro médico», ahora pretende obtener un «seguro de vida» a través de Siria y del Líbano. Turquía, por su parte, se siente excluida de esta guerra del gas debido al retraso del proyecto Nabucco y porque no tiene nada que ver con los proyectos South y North Stream. El gas del Mediterráneo oriental parece escapársele inexorablemente a medida que se aleja del proyecto Nabucco.
Todos los cambios geopolíticos están relacionados con quien logra la hegemonía gasífera en la zona, pero además rediseña las antiguas alianzas políticas. Por un lado la Eurozona se reconfigura a partir de la nueva alianza Alemania-Rusia, y la OTAN con liderazgo de EE.UU, con Francia y Reino Unido como principales aliados.
Los principales productores hasta el año 2009 de coltán eran Australia, Brasil, Canadá, la República Democrática del Congo, y otros países africanos. El tantalio también se produce en Tailandia y Malasia, aunque no a partir de coltán, sino gracias a un subproducto de estaño.

EL COLTÁN

La tantalita es un mineral compuesto por óxidos de tantalio, hierro y manganeso, la columbita es lo mismo pero cambiando el tantalio por niobio y es menos densa. El interés de la explotación del coltán es fundamentalmente poder extraer el Tántalo de la tantalita. El Tántalo, que es sólido en su forma natural, tiene una elevada dureza, es dúctil, muy resistente a la corrosión y es muy buen conductor de la electricidad (superconductor). Es un metal de los llamados refractarios, ya que tiene un alto punto de ebullición y fusión, o lo que es lo mismo, soporta unas temperaturas muy elevadas, por lo que es muy resistente al calor (el doble que el hierro). El niobio que junto al Tántalo metálico, en combinación con óxido de Tántalo, tiene la excelente propiedad de almacenar carga eléctrica temporal y liberarla cuando se necesita es decir que cumple la función de los condensadores eléctricos. Resumiendo las propiedades del coltan son que es un mineral capaz de soportar altas temperaturas, gran capacidad para almacenar cargas eléctricas, alta resistencia a la corrosión y al desgaste y un 80% mejor conductor que el cobre.
Según el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) la producción mundial de coltán se situó en 2013 en las 590 toneladas métricas de tantalio minadas, situándose como mayor productor Ruanda (150 t), seguida de Brasil (140 t), la República Democrática del Congo (110 t) y Canadá (50 t). Según la propia USGS, el pico de producción a nivel mundial se produjo en el año 2002 con 1470 toneladas métricas minadas. La agencia no incluía en sus estimaciones a China, Kazajistán o Rusia por la escasez e incertidumbre de los datos, a pesar de que estos países han incrementado notablemente la demanda de este material en los últimos años.
El Tántalo se utiliza para hacer condensadores, pero claro, también hay otros minerales que podrían servir para construir condensadores, como por ejemplo los más habituales hasta ahora que eran de aluminio. La diferencia es que con los condensadores de tantalio podemos conseguir una mayor capacidad (cualidad de almacenar carga eléctrica de un condensador) y además con un menor tamaño y mucho más delgados. Como hoy en día los aparatos electrónicos, tales como los teléfonos móviles, lo que interesa es que sean lo más pequeños posibles, los condensadores que llevan en su interior, que son bastantes, serán todos fabricados con tantalio procedente del coltan.
Pero no solo interesa la miniaturización en los teléfonos móviles, sino en casi todos los aparatos como elementos de informática, consolas de video juegos, iPods, microprocesadores, satélites, GPS, cámaras digitales, relojes, rectificadores de circuitos de bajo voltaje, etc. Todos estos aparatos también suelen llevar en su interior condensadores de tantalio. Para hacerse una idea, un teléfono móvil que ahora pesa unos 100 gramos, si no fuera por los condensadores de tantalio pesaría aproximadamente 1 Kilogramo, entre 10 y 20 veces más. Además, el tantalio al ser ultra refractario y tener alta resistencia a la corrosión y a la alteración en general, es utilizado para aleaciones empleadas en turbinas de aeronaves y reactores nucleares y, por su superconductividad, en trenes magnéticos. También se fabrican con él, matrices para extrusión, moldes para fundición, punzones para perforar, tazas y recipientes refractarios, equipo para electroplateado y herramientas de corte, como carburo de tantalio de altísima dureza. Por su parte, el niobio tiene menos aplicaciones electrónicas que el tantalio y su mayor uso es en forma de Ferro- Niobio como aleante para aceros, y como carburo de niobio en aceros para herramientas de mecanizado de alta velocidad. Debido a las excelentes propiedades que tienen tanto el Tántalo como el niobio, podríamos resumir diciendo que se utilizan en la fabricación de componentes de alta tecnología y en aleaciones.

EL CONFLICTO UCRANIANO

El conflicto ucraniano se presenta como un conflicto esencialmente político, pero que guarda una gran similitud con el de Siria. La destitución del presidente pro-ruso Yanukovyich por parte de sectores que buscan una plena integración a la eurozona. El problema es que además de concentrar la región el 25% de los recursos gasíferos de Rusia, el 80% de la distribución de gas que va a Europa pasa por Ucrania. La anexión de la península de Crimea y la separación del sureste de Ucrania ha debilitado la posición de Ucrania y reforzado su dependencia de Rusia.

SURAMÉRICA

La situación de Suramérica puede analizarse por la disposición de bases militares estadounidenses en la región. El cerco militar tendido sobre Brasil, Venezuela, Ecuador y Bolivia habla por sí mismo. La enorme cantidad y variedad de recursos en la región la convierten en una prioridad de primera magnitud, sobre todo por la aparición de nuevos y estratégicos “jugadores” en la región como la Federación Rusa y China.
A las gigantescas reservas de gas y petróleo en la región se suma la potencialidad de producir alimentos, los reservorios de agua dulce y la constatación de reservas minerales estratégicas como Litio y Coltán, la convierten en la zona de disputa por excelencia. Otro interesante rasgo a analizar tiene que ver con la cantidad de bases militares que poseen tanto Perú como Colombia, países que junto a Chile forman parte de la Alianza del Pacífico.
Argentina está dentro de los diez países del mundo con mayores recursos naturales, lo que representa capacidad para generar alimentos y luchar contra el calentamiento global. El dato no es menor si se tiene en cuenta que para 2030 la humanidad necesitará de dos planetas y en 2050, de casi tres, para satisfacer las demandas en el consumo de recursos naturales.

EL LITIO

El Litio se utiliza fundamentalmente para la fabricación de pilas y baterías. El 80% de ese recurso se encuentra en el denominado Triángulo del Litio. Comparten este importante recurso Chile, Argentina y fundamentalmente Bolivia.
En este contexto, la Argentina cumple un papel primordial: se encuentra novena entre los diez países que totalizan más del 60% de la capacidad de la Tierra de producir estos recursos y proveer servicios ambientales, detrás de Brasil, China, Estados Unidos, Rusia, la India, Canadá, Australia, Indonesia y por delante de Francia. “En la actualidad, los servicios ambientales que brinda la Argentina exceden largamente nuestras necesidades de consumo interno. En este sentido, nuestros recursos naturales, a partir de las exportaciones de commodities (por ejemplo, pesca o agricultura), se destinan mayormente a alimentar regiones distantes del planeta como la Unión Europea o China.
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