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 El desproporcionado pesimismo con que ha tomado a cierto periodismo nativo el triunfo de Donald Trump, nos permite intentar algunas observaciones al tan apesadumbrado panorama que intentan instalar. El triunfo del republicano sui generis, para este periodismo, es lo más parecido a la llegada de un meteorito a la Tierra. Los análisis respecto de América Latina y Argentina fueron desde la sorpresa al horror como si hubiéramos estado viviendo en el paraíso y de repente nos encontráramos frente a la catástrofe. El análisis histórico de la relación de América Latina, y Argentina en particular, no tiene mucho margen de error si afirmamos, en forma superficial, que las relaciones entre los Estados de América Latina y EE.UU fueron siempre conflictivas. El ejercicio coactivo del poder blando, por parte de los EE.UU, combinado con la abierta intervención militar ha sido una constante.

Solo para contabilizar las intervenciones militares abiertas o encubiertas al sur del Río Bravo en el siglo XX, pueden documentarse 38 operaciones que incluyeron ocupaciones militares, bombardeos, sabotajes, intentos de asesinatos y golpes de Estado (ver cuadro anexo)[2] sin que se distinguieran gobiernos republicanos o demócratas. En ese sentido la política exterior norteamericana no ha cambiado según el tipo de administración en el poder ejecutivo. Algo está claro: Washington no está dispuesto a soportar gobiernos que no favorezcan sus intereses.

En el año 1999 el presidente Bill Clinton (demócrata) firmó con el entonces presidente colombiano Andrés Pastrana Arango, el acuerdo bilateral llamado Plan Colombia para la Paz. No hace falta mencionar la catástrofe social y humanitaria en qué hundió la guerra financiada por Washington a la nación colombiana. Desde los primeros años del siglo actual, luego del fallido golpe de Estado en Venezuela, EE.UU abandonó su rol más confrontativo y exhumó el manual de prácticas encubiertas. Bajo esta nueva dirección diplomática –que incluyó financiamiento de actividades opositoras, hostigamiento mediático, cooptación de sectores legislativos y judiciales—Washington logró imponer un agresivo neo golpismo institucional sobre todo después de la IV cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata. La fase más agresiva de la conspirativa diplomacia norteamericana recién logró articularse con el gobierno demócrata de  Barack Obama.

En el año 2008 Argentina mantuvo un prolongado conflicto con los sectores agrarios más concentrados que culminó con la desaprobación legislativa de aumentar la tributación a los sectores agropecuarios, que adquirió una veloz dinámica destituyente e incluyó bloqueos, cortes de rutas, quema de campos y desabastecimiento. En el mismo año Bolivia enfrentó un grave conflicto con los sectores autonomistas y derivó en decenas de muertos. En el año 2010 el presidente Rafael Correa debió enfrentar un intento de golpe de Estado y magnicidio. El primer éxito de la administración demócrata sería en Honduras en el año 2009 cuando el entonces presidente Manuel Zelaya fue acusado por la Corte Suprema de Justicia y destituido por el Congreso bajo cargos que no pudieron ser probados. El siguiente caso de laboratorio fue el gobierno al obispo Fernando Lugo destituido en el año 2012 por mal desempeño. Finalmente, e inesperadamente, la presidenta del país más grande de Latinoamericana, Dilma Rousseff, fue destituida y sucedida por su vicepresidente. La campaña destituyente tuvo idéntica matriz: hostigamiento mediático, complicidad judicial y legislativa.

En nuestro país el relevo fue más ordenado debido a la fortaleza del gobierno saliente que fue derrotado electoralmente por una alianza de partidos conservadores, que lograron instalar el clima de amedrentamiento social necesario como para que esa alianza triunfara por una mínima diferencia. El hostigamiento judicial que se había iniciado hacía tiempo también tuvo efectos en la campaña, que luego como todas las denuncias hechas no pueden sostenerse ni fundamentarse alcanzan su cenit periodístico para luego apagarse lentamente. El inicio del año electoral 2015 con la muerte del fiscal Alberto Nisman formó parte de la misma lógica destituyente que animaron al resto de los golpistas latinoamericanos. Las acusaciones eran tan grotescas e infundadas que no podían sostenerse sin caer en el ridículo. Como queda demostrado en estos casos, parte de la población creyó en lo que quería creer y aceptó los disparates de la oposición.

La legitimidad en ese sentido obtenido por el triunfo de la alianza “volvimos” fue tan inesperada como inapelable. Si algún obstáculo quedaba para destrabar la posibilidad de un tratado competitivo bilateral, con la Eurozona o EE.UU con el Mercosur, el triunfo de la paleoderecha argentina parecía despejarlo completamente. El cambio de administración demócrata a republicana, hemos demostrado, no permite afirmar un cambio drástico de las coordenadas políticas. La asombrosa continuidad de la política exterior norteamericana ha tenido una constante: la defensa de los intereses de los EE.UU en la región.

Lo que si hemos descubierto es que este aparente cambio de escenario político pretende ser usado por la derecha para instalar la idea de un drástico ajuste finalizando la etapa llamada “gradualista”. El argumento es que el regreso del proteccionismo norteamericano provocará el mismo fenómeno en Europa, por lo tanto el bilateralismo competitivo terminal que intentaban instalar los países de la región, tendría un deceso prematuro.

Hasta antes de las elecciones del 8 de noviembre, el magro intercambio económico (deficitario para la Argentina) precedente entre ambas naciones no supone que la adopción de medidas proteccionistas sobre los productos nacionales argentinos afecte mucho más a nuestra economía de lo que ya lo hace. Según los datos publicados por la embajada argentina en EE.UU indica que […] Estados Unidos es el cuarto destino de las exportaciones de Argentina (5,7% de las exportaciones totales) y el cuarto mercado de origen de las importaciones (12% de las importaciones totales). En términos de Inversión Externa Directa (IED), Estados Unidos es el primer país de origen en términos de stock y el primero en términos de flujo para el período 2005-2013. Más de 500 compañías estadounidenses tienen presencia en el país[3]. Según datos disponibles respecto del año 2015 se verificó una contracción de 15,6%. La composición del comercio bilateral entre ambos países permite distinguir que los principales productos exportados son petróleo, biodiesel y de origen agropecuario como vino, miel, té, frutos rojos y cueros[4].

No parece que la magnitud del intercambio económico pueda ser afectada por un hipotético proteccionismo norteamericano, a no ser que supongamos que la exportación de frutos rojos o té ponga en peligro la economía nacional de ambos países. La bomba neutrónica activada por la dupla “gradualista” Prat Gay- Macri es la responsable del desastre que sacude como un huracán a la sociedad argentina. La complicación adicional, hipotética, que ha encontrado la alianza gobernante tal vez tenga que ver con los costos del endeudamiento que ahora deberían tomar para financiar gastos corrientes. Pasado al lenguaje coloquial es pedir préstamos cada vez más caros para pagar otros préstamos. No hace falta ser economista para imaginar cómo termina este experimento. La explosiva situación en la que se han colocado los sufrientes funcionarios asalariados del PRO, tal vez no tenga antecedentes en la historia mundial.

El carácter impredecible del multimillonario no lo es más de lo que ha sido la lógica de los ideólogos de la “seguridad preventiva”. EE.UU hace tiempo que se ha convertido en un peligroso actor político con el mayor potencial bélico del mundo que ha utilizado para volver al mundo mucho más inseguro de lo que lo era. Las intervenciones militares sobre Libia, Afganistán, Siria, Irak y Somalia han convertido a esos países en trágicos desiertos con un saldo en vidas qué difícilmente se pueda contabilizar. Todas esas campañas fueron ordenadas por equilibrados presidentes que en nombre de la humanidad, la libertad y la democracia llevaron a la tragedia a esas naciones.

La familia Kennedy no era menos rica, que la de Donald Trump, ni la familia Bush era precisamente indigente. Lo que EE.UU nunca había experimentado era la llegada al poder del alguien por fuera de las dos corporaciones políticas más importantes. Los llamados outsiders eran una especie que solo habitaban países latinoamericanos o con tradiciones políticas más flexibles como la Italia de Berlusconi. De ahora en más la tradición liberal deberá hacerse cargo también de las consecuencias de la desafección y la irresponsabilidad con que conducen la política las corporaciones políticas con sentido empresarial.

En el orden local el triunfo de Donald Trump ha puesto a los ideólogos nativos de la globalización, en la difícil situación de explicar un rumbo económico del que los principales impulsores del neoliberalismo hoy abandonan con resultados catastróficos y un futuro más sombrío aún. No será la vuelta del proteccionismo norteamericano lo que condene a la economía argentina sino la destrucción programada del consumo interno por parte de un extraviado grupo de neoliberales y monetaristas al que el mundo los dejó librados a su propia suerte.

Atilio López

[2] http://www.voltairenet.org/article125406.html

ANEXO INTERVENCIONES DE EE.UU EN AMERICA LATINA

PAÍS – AÑO

OPERACIONES MILITARES DIRECTAS

OPERACIONES ENCUBIERTAS

CUBA – 1901 Ocupación
COLOMBIA (PANAMÁ) – 1903 Ocupación militar de Colombia y secesión de Panamá.
REPÚBLICA DOMINICANA – 1904 Ocupación
CUBA – 1906 Ocupación
PANAMÁ – 1908 Ocupación
NICARAGUA – 1910 Ocupación
NICARAGUA – 1912 Ocupación
MÉXICO – 1914 Bombardeo a la ciudad de Veracruz
HAITÍ – 1915 Ocupación hasta 1934
REPÚBLICA DOMINICANA – 1916 Ocupación hasta 1924
PANAMÁ – 1918 Ocupación
HONDURAS – 1924 Ocupación
PANAMÁ – 1925 Ocupación
NICARAGUA – 1926 Ocupación
NICARAGUA – 1927 Primer bombardeo aéreo de EE.UU sobre una nación latinoamericana. Atacan la aldea del Ocotal. Mueren 300 nicaragüenses.
REPÚBLICA DOMINICANA – 1930 Imposición del dictador Rafael Leónidas Trujillo
NICARAGUA – 1934 Es asesinado Augusto César Sandino
PANAMÁ – 1941 Golpe de Estado
PANAMÁ – 1946 Fundación de la Escuela de Las Américas
CUBA – 1952 Fulgencio Batista inicia una sangrienta dictadura
GUATEMALA – 1954 Es depuesto Jacobo Árbenz por un golpe de Estado organizado y financiado por la CIA.
ARGENTINA – 1955 Es derrocado Juan Domingo Perón. El golpe inaugura el ciclo de proscripción y dictaduras hasta 1973. La argentina suscribe al Fondo Monetario Internacional luego del golpe inicial.
NICARAGUA – 1956 Es asesinado el dictador Anastasio Somoza. Lo sucede su hijo en una feroz dictadura hasta 1979 cuando es derrocado por la Revolución Sandinista
CUBA – 1960 Acciones de sabotaje y desestabilización organizados por la CIA
CUBA – 1961 Fuerzas mercenarias entrenadas y armadas por EE.UU desembarcan en Bahía Cochinos donde son derrotadas en 72 hs.
BRASIL – 1964 Joao Goulart es derrocado por un golpe de Estado instigado por la CIA
REPÚBLICA DOMINICANA – 1965 Ocupación
GUATEMALA – 1966 Intervención de boinas verdes y asesoramiento “contra insurgente”.
BOLIVIA – 1967 Armas, asesores y boinas verdes destinados a asesinar al Che Guevara.
URUGUAY – 1973 Golpe de Estado instigado por EE.UU.
CHILE – 1973 Golpe de Estado instigado por EE.UU
ARGENTINA – 1976 Golpe de Estado instigado por EE.UU. Implementación del Plan Cóndor para el exterminio político de opositores en el Cono Sur
NICARAGUA – 1979 Es derrocado Anastasio “Tacho” Somoza por la Revolución Sandinista pese a la ayuda de EE.UU.
EL SALVADOR – 1980 Asistencia militar y asesoramiento de tropas para enfrentar a la guerrilla del FRENTE FARABUNDO MARTÍ
NICARAGUA – 1981 EE.UU arma y entrena a la Contra nicaragüense.
ARGENTINA – 1982 EE.UU desconoce el tratado interamericano reciproco de  defensa  y arma a Reino Unido con las armas más sofisticadas del momento, para recuperar las Islas Malvinas.
GRANADA – 1983 Ocupación militar
PANAMÁ – 1989 Invasión militar y derrocamiento del dictador Manuel Noriega.
NICARAGUA – 1990 Intervención económica, desestabilización y sabotaje.
COLOMBIA – 2000 Plan Colombia
VENEZUELA – 2002 Sabotaje y desestabilización del gobierno de Hugo Chávez Frías.

Referencias

[1] Indio Solari – Todos a los botes (El perfume de la tempestad)
https://www.youtube.com/watch?v=-Wx-8FKBmE0

[3] http://www.embassyofargentina.us/embajada/seccion-economica-y-comercial/relacion-economica-comercial-bilateral.html

[4] http://www.ambito.com/832300-comercio-entre-argentina-y-eeuu-cayo-a-niveles-de-la-crisis-del-30

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