20182505-acto-25-de-mayog1-312141 (1)

Tres acontecimientos sacuden el continente esta semana: el triunfo de Nicolás Maduro en Venezuela, la formidable huelga de camioneros en Brasil que golpea a la maltrecha administración de Michel Temer y el colosal acto de la oposición argentina a las políticas de hambre y ajuste que anunció el vapuleado gobierno de Mauricio Macri  en su vuelta al Fondo Monetario Internacional.

No caben dudas que Brasil y Argentina son los espejos en los que Latinoamérica observa su futuro en caso de emprender los quiméricos caminos que los apologistas del “Mercado” aconsejan. Ahí está el pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los EE.UU como decía Rubén Darío, por si queda alguna duda de hacia qué infiernos conducen las políticas neoconservadoras. A contramano de la historia y la geopolítica mundial, que huyen en manada a refugiarse en las políticas proteccionistas que Brasil y Argentina abjuran, el “mejor equipo de los últimos 50 años” ensaya salir del pozo, al que ellos mismos condujeron a la nación, cavando más profundamente.

En ese sentido Venezuela, como una gran parte de los países de la región, padece la holgazanería de clases rapaces, indolentes, ignorantes e inútiles que resisten la pérdida de privilegios y son claramente una traba al despliegue de las fuerzas productivas que necesitan las democracias populares para lograr la inclusión y la igualdad de sus pueblos. Como si no fuera poco el Pueblo venezolano  ue enfrenta el desafío geopolítico de colisionar con dureza con los intereses comerciales de los EE.UU. Venezuela posee la principal reserva mundial de petróleo y sobre ese recurso se juega el futuro la nación de Simón Bolívar. El reconocimiento del triunfo de Maduro por parte de China y Rusia, junto a Bolivia, Nicaragua, El Salvador y Cuba, forma parte de la geopolítica del petróleo.

Que el Grupo de Lima[1] (Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú) no hayan reconocido el resultado de las elecciones solo refuerza la subordinación de los gobiernos de esos países a intereses que no son los de sus pueblos y responden automáticamente a los de EE.UU.

Que el Pueblo venezolano haya ratificado el rumbo de la Revolución Bolivariana, frente a la sistemática agresión y bloqueo de los EE.UU y sus países satélites, puede ser pensado como el derecho de construir soberanamente el futuro político de una nación que fue arrasada, como nuestro país, por el neoliberalismo y reconstruida por la Revolución Bolivariana de Hugo Chávez. Venezuela cuenta para su economía de la exportación de petróleo y las fluctuaciones sobre las exportaciones repercuten directamente sobre el consumo doméstico. El 35% de las exportaciones venezolanas van hacia los EE.UU representando el equivalente a 10.235 millones de dólares y también las importaciones corresponden en primer lugar a EE.UU con 17.750 millones de dólares. Las sanciones aplicadas por los EE.UU, dejando de comprar el petróleo venezolano, han estrangulado la economía provocando una formidable caída en las ventas del orden del 55% en solo un año, tendientes a agravar la delicada situación económica venezolana[2]. La grave crisis económica que atraviesa el pueblo venezolano no es provocada por el “nivel de corrupción” del gobierno democrático bolivariano, como repiten sin cesar los medios de comunicación cooptados por los servicios de inteligencia norteamericanos, sino que deriva de las sanciones impuestas por la “Gran Democracia del Norte”. La restricción externa de Venezuela imposibilita la compra de alimentos y medicinas pues depende de cada dólar para afrontar las necesidades del pueblo venezolano. Si hay un responsable del deterioro de la situación económica de Venezuela ese responsable es EE.UU.

Que frente a semejante agresión económica el pueblo venezolano haya resuelto continuar  la radicalización de la democracia popular, habla de la dignidad de los hijos de Bolívar y del enorme gesto de emancipación americana que promueve el proceso revolucionario chavista. El heroico pueblo venezolano vuelve a mostrar como Bolivia, como Nicaragua y como Cuba que radicalizar la democracia popular es posible y que el destino latinoamericano debe ser construido por los patriotas y sus pueblos como lo demostraron San Martín y Bolívar, enfrentando al enemigo interno de las oligarquías nativas unidas al pulmotor norteamericano con el que sobreviven.

La sobrenatural incapacidad de la clase política conservadora brasileña ha añadido un nuevo galardón a su torpeza. El paro de camioneros que  desabastece al país ha convertido a la situación política del presidente formal del Brasil Michel Temer en un tembladeral que amenaza arrastrar al abismo al gobierno y partidos que lo apoyan. Según la declaración del PT la política de precios de combustibles del gobierno de Temer busca preservar las ganancias de las petroleras sin tener en cuenta las necesidades populares. Para agravar aún más la situación, el gobierno que destituyó a Dilma Rousseff, convoca a las Fuerzas Armadas para intervenir en el conflicto, una posibilidad que parece entusiasmar también al declinante gobierno de la Alianza Cambiemos en nuestro país.  Parece poco probable que semejante medida de fuerza no pueda ser encuadrada dentro de la actual dinámica de confrontación de los trabajadores brasileños en el escenario electoral adverso para un gobierno de rufianes que han agravado todos los indicadores sociales y económicos del Brasil. El ilusorio ciclo de restauración conservadora de Latinoamérica comienza a encontrar sus límites. Aquello que parecía una verdadera guerra relámpago se empantana en el continente y nada hace presagiar que pueda liberarse del atolladero en que se colocó. Para ello contó con la inapreciable incapacidad de sus dogmáticos (y muy poco ilustrados) funcionarios que condujeron en el caso de la Argentina a una situación sin precedentes en el mundo: un país desendeudado en el año 2015 fue arrasado en su economía en apenas dos años y medio.

El regreso al Fondo Monetario Internacional en un contexto de endeudamiento explosivo, con estancamiento e inflación, gatilló una de las mayores movilizaciones de los últimos tiempos. El aumento de tarifas y precios sumado al estancamiento económico ha colocado a la Alianza Cambiemos en el borde del precipicio junto a su proyecto político. Los medios que insisten en blindar al gobierno, lo hacen cada vez con menos ganas midiendo que la ola de repudio, tal vez, también los sepulte junto a los slogans y globos de la administración amarilla defenestrada.

Pese al silencio de los medios la colosal manifestación docente (ninguneada por los medios oficiales) junto a la de rechazo al Fondo Monetario Internacional son muestras de como crujen los cimientos del gobierno a sus pies. Solo ocho meses pasaron de las últimas elecciones en las que se consolidó el triunfo de Cambiemos. Hoy asistimos a un escenario que ni en las peores pesadillas sus más creativos funcionarios (si es que existe alguno con esa condición) hubieran imaginado. El triunfo de Maduro en Venezuela, la oposición creciente a la nueva aventura del gobierno argentino que perdió el rumbo y el contacto con la realidad, renuevan las esperanzas de enfrentarlos exitosamente. Que este 25 de Mayo se haya festejado con el Pueblo en la calle nos permite ser optimistas en un contexto angustiante por las necesidades por las que atraviesan millones de compatriotas. Pero aun así no deja de ser alentador que el repudio a la intervención extranjera del FMI se haga en el día de la Patria, en nombre de la soberanía nacional que es la soberanía del Pueblo. El pueblo, único heredero y artífice de la emancipación americana, vuelve a encender la llama de la dignidad y la libertad. Que sean los hijos de Bolívar y San Martín los que emprendan nuevamente la lucha emancipadora es el símbolo de la indestructible unidad de los pueblos libres  que siglos de infamia no han podido destruir.

Atilio López

 

Referencias

[1] http://www.elsalvador.com/noticias/internacional/483004/estos-paises-de-america-latina-anunciaron-que-no-reconocen-la-reeleccion-de-nicolas-maduro/

[2] http://www.bancaynegocios.com/exportacion-venezolana-de-petroleo-a-eeuu-se-redujo-a-la-mitad/

Anuncios