EL ATAQUE AL ND ATENEO REPRESENTA LOS OBJETIVOS DEL GOBIERNO

caminosan0

El ataque violento al Teatro ND Ateneo mientras se presentaba la película ‘El Camino de Santiago’ no es un hecho aislado, sino otro más en una escalada de agresiones, acciones hasta ahora impunes frente a cualquier intento de mostrar los atropellos y las ilegalidades de un poder arbitrario que no admite ni cuestionamiento ni crítica. Representa las acciones de un gobierno que ataca, persigue e intimida, a través de los medios y el sistema judicial (que se ha vuelto, bajo su mando, más injusto), y que, cuando acciones más sutiles no alcanzan para silenciar las denuncias, amedranta o reprime.

Esta fue una agresión siguiendo el modelo de las “camisas marrones” de Hitler, matones a sueldo enviados a irrumpir violentamente contra opositores e intimidar, a futuro, intentos de denuncia o esclarecimiento. La película atacada muestra verdades que los gobernantes quisieran ocultar.

La película documenta no sólo cómo el gobierno fue negligente en relación a todo lo relacionado con la desaparición forzosa y muerte de Santiago Maldonado, sino que es el responsable por todo lo que le ocurrió. Desde su desaparición durante una represión brutal a un grupito mapuche defendiendo sus tierras, el gobierno ha intentado tapar sus acciones a través de declaraciones deliberadamente desorientadoras, falsas y mentirosas, pronunciadas por diferentes portavoces partícipes de este vergonzoso elenco gobernante.

Luego se produjo una autopsia, para la cual 50 profesionales fueron reclutados para afirmar algo como verdad que, si parcialmente verdadero, esencialmente encubridor, y por lo tanto bochornosamente mentiroso. ¡El cuerpo de Santiago no pudo estar en el estado en el cual se encontró después de permanecer 78 días en el agua!

¡El ataque al teatro no fue un incidente aislado! Es parte de una trama de construcciones políticas antidemocráticas que pervierten y socavan la naturaleza de nuestra sociedad. Las debemos repudiar y rechazar enérgicamente. No debe quedar invisibilizado frente al mundo cómo este grupo de poderosos intenta destruir la democracia y el pluralismo logrados por las políticas del Estado Argentino desde 1983 hasta fines de 2015.

Mencionamos pocas de las tantas acciones intimidatorias y represivas vividas en los últimos dos años y medio: despidos, amenazas y ataques a jueces, fiscales, periodistas y trabajadores que no concuerdan con las políticas que se imponen; arrestos y apremios ilegales a personas que protestan; opositores hechos prisioneros políticos encarcelados sin pruebas ni juicios por causas inventadas: otros ataques violentos similares al del ND Ateneo por agentes no-identificados, ostensiblemente vinculados con los objetivos gubernamentales.

Hasta la llegada de estas políticas antidemocráticas, con violencia ejercida contra el pueblo, fuimos reconocidos en el mundo por nuestras luchas por memoria, verdad y justicia, que habían sido políticas activas del Estado.

¡Este grupo gobernante es verdaderamente traidor a la Nación y a su Pueblo! No están dispuestos a representar a la exigua mayoría (51%) que si bien votó a la alianza Cambiemos, ciertamente no es representada por tácticas como la desaparición y muerte de los que protestan o se oponen, prácticas de un estado dictatorial que intenta silenciar la protesta de los que se atreven a expresar su alarma frente a lo injusto, prácticas que pensábamos NUNCA MÁS tener que soportar en la Argentina.

Esto es parte de un entramado, un proyecto, objetivos que benefician a una parte pequeña de la sociedad, la de los más poderosos – al servicio de la hegemonía y dominación de intereses extraños a la Argentina – que reduce a la pobreza y la privación a la mayoría, y que solo se puede implementar a través de violencias como ésta perpetrada contra el ND Ateneo. Este gobierno sí representa el poder económico y político concentrado de una elite dispuesta a someter como sea al país, a través del control de los canales y medios de comunicación para construir por repetición de mentiras un relato distorsionado sobre el pasado y presente o, cuando las técnicas de Goebbels no alcancen, por violencia. Esta elite actualmente gobernante ni respeta ni se preocupa por las necesidades de la mayoría, como si el país les perteneciera y fuera de ellos para disponer, desdeñando al Pueblo, imponiendo sus objetivos de rapiña sin límites ni restricciones, simplemente porque tienen el poder concentrado para hacerlo. No existe respeto por Ley ni contrato social. Todo se puede hacer por decreto, por poder absoluto!. Comprando o forzando el sometimiento de políticos, jueces, periodistas, policías, gremialistas, retrayéndonos a la dictadura tan aborrecida por los argentinos.
Vivimos hoy la tristísima degradación de nuestra sociedad, la pérdida de sostén de las necesidades básicas de tanta gente, su trabajo, educación y salud, pérdidas grandes en la ciencia y la tecnología. Se puso en marcha un sistema que impone una devastadora pérdida del estado de Derecho y de las garantías de justicia. Nos enluta la pérdida de un futuro mejor.

Beti Peroser

Anuncios