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No cuentes que hay detrás de aquel espejo: no tendrás poder, ni abogados ¡ni testigos! Enciende los candiles que los Brujos piensan en volver a nublarnos el camino. (Canción de Alicia en el País. Serú Girán)

Los espejos han ocupado en la literatura historias fantásticas. Antiguos magos y brujos formulaban sus oráculos sobre espejos y todavía subsisten mitos con su naturaleza. Los espejos “reflejaban el alma de cada persona” y podían consultarse para conocer el futuro. Como elemento reflectante representa siempre una parte del Universo según la posición que tome. La “reflexión” que habitualmente utilizamos para analizar parte de la realidad – que consiste en el diálogo silencioso interno entre mí y yo mismo es lo que convierte a un ser humano en persona como lo sostenía Hannah Arendt – también es una  propiedad de los espejos. La virtualidad de la imagen percibida nos devuelve la representación de ese objeto invertida. Otros espejos no solo reflejan al sujeto sino que lo distorsionan en su representación. Los gigantescos medios de comunicación son los espejos de la sociedad. Las construyen en su representación virtual, invierten la realidad y las distorsionan aunque no las totalicen. Muchos buscan en sus representaciones, como los magos y brujas antiguos, indicios del futuro.

En esas representaciones las brujas eran tan consultadas como perseguidas aunque no mediara ni un atisbo de realidad. Nada era tan importante como la abjuración si se habían tenido comportamientos heréticos y la expiación de la pena si se consideraba la culpabilidad del acusado por parte de los tribunales inquisidores. La Inquisición ha vuelto de la mano de los medios de comunicación que juzgan y condenan con “presunciones” y “convicciones”. En una nueva y vergonzosa página de oprobio los tribunales judiciales refrendan las decisiones de un nuevo poder tan arbitrario y violento como los antiguos tribunales inquisitorios[1].

La condena del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva en Brasil funciona en espejo con la situación argentina empeñada en descubrir un Lava Jato local con idéntico propósito. En las Brujas de Salem[2], Arthur Miller no solo denunció al macarthismo norteamericano empeñado en una nueva cacería de opositores acusados de actividades antinorteamericanas, sino que anticipó el comportamiento de las sociedades colonizadas por los medios de comunicación. La derrota de los sistemas totalitarios por más criminales y brutales que sean deberían enseñar que el poder es tan lábil como contingente en su ejercicio y que la totalización nunca es absoluta porque una parte de la sociedad desestabiliza esa lógica por poderosa e intimidante que parezca.

Las delaciones, los testimonios arrancados a fuerza de amenazas y la construcción de causas a opositores políticos han llevado a la democracia a nuevas dimensiones similares a la histeria colectiva desatada en Salem cuando se ahorcaban personas solo por acusaciones sin la menor prueba.

La democracia argentina está padeciendo una nueva forma de disciplinamiento político por parte de la elite política que oculta sus cuentas en paraísos fiscales mientras persiguen bolsos y millones de dólares imaginarios en bóvedas inhallables. La abjuración colectiva se expande y contagia cuanto más destructivo se vuelve el modelo económico basado en el dogma financiero. La histeria de los medios se potencia cuanto más cercana se vuelve la certeza de que el país camina hacia el abismo de la miseria.

La detención de ex funcionarios del kirchnerismo por sospechas y las hipotéticas delaciones admitiendo delitos sobre los que no existen la más mínima evidencia, buscan no solo cambiar el eje de la dramática situación de millones de argentinos y minar las convicciones de un movimiento que se reorganiza en torno a la figura de la actual senadora Cristina Fernández de Kirchner. En estas condiciones es difícil no recordar los complejos tiempos del peronismo proscripto que se sostuvo en base a la inquebrantable lealtad de los trabajadores con el Gral. Perón aunque muchos dirigentes defeccionaran y soñaran con un peronismo sin Perón. Fue un espejismo. Lo es aún hoy. En esos días de ofensiva brutal y persecución, Perón recibía acusaciones de toda índole, juzgado en delitos indemostrables[3] sin embargo fue la lealtad de millones de argentinos lo que hizo posible su regreso al país primero y la presidencia después.

En ese sentido es imposible pensar la política latinoamericana sin esta especificidad. El afecto como dimensión central de la lucha social es inerradicable en el peronismo y la lealtad un bastión desde donde resistir las tácticas divisorias enemigas. El peronismo transitó numerosas épocas de abjuraciones y apostasías políticas. No es este el momento de las diferencias ni las rencillas personales. Cuando el destino de la patria está en juego nada es más relevante que deponer cualquier tipo de aspiración o ambición por legítima que sea en función de la unidad. El mito de Narciso también involucra al espejo y la fascinación que promueve la propia imagen debería servir para desalentar las peligrosas maniobras que desatan caer en las fantasías de un excluyente solipsismo.

Transitamos tiempos complejos y difíciles. Una derivación inesperada de la actual crisis podría manifestarse en un regreso al apoliticismo. La decepción o el desencanto llevan a importantes fracciones de la población a desestimar la política como herramienta de construcción social. Con todos sus defectos y limitaciones la política permitió superar la crisis heredada de los mismos que hoy nos gobiernan y que nos dicen que eso fue una ficción, una fantasía. Cuando la realidad golpee la cabeza de muchos compatriotas no habrá espejos que consultar ni nada que reflejar. Quedarán solo las miserias que producen el neoliberalismo y las de aquellos que no entendieron que no venían por Cristina sino por el enorme proceso emancipador político que contra todas las estadísticas y probabilidades inició el tercer intento de democracia popular e igualitaria del peronismo. De eso se trata ni más ni menos.

 

Atilio López

 

Referencias

[1] https://elpais.com/internacional/2018/01/25/actualidad/1516917913_227011.html

[2] Las Brujas de Salem

[3] https://lasegundatirania.blogspot.com/2010/09/el-libro-negro-de-la-segunda-tirania-en.html

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